Obesidad

Obesidad significa tener un exceso de grasa en el cuerpo y se presenta con el tiempo cuando se ingieren más calorías de aquellas que se consumen.

La obesidad es una enfermedad crónica tratable y según la Organización Mundial de la Salud se define como una acumulación anormal o excesiva de grasa en el cuerpo.

 

Síntomas de la obesidad

El exceso de grasa debajo del diafragma y en la pared torácica puede ejercer presión en los pulmones, provocando dificultad para respirar y ahogo, estos son signos de obesidad muy comunes.

La dificultad en la respiración puede interferir gravemente en el sueño, provocando la parada momentánea de la respiración (apnea del sueño), provocando somnolencia incluso durante el día.

Algunos problemas ortopédicos también pueden ser señales de obesidad, como dolor en la zona inferior de la espalda (lumbalgia) y agravamiento de la artrosis, especialmente en las caderas, rodillas y tobillos.

 

Causas de la obesidad

La enfermedad se presenta cuando existe un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas.

Hay muchas causas asociadas a aparición de la obesidad. Además de una mala alimentación o la falta de actividad física, hay otros factores, como los genéticos y orgánicos que incrementan esta condición.

Así como influyen los factores socioeconómicos. Las mujeres que pertenecen a grupos de un nivel socioeconómico más alto tienen más tiempo y recursos para hacer dietas y ejercicios que les permiten evitar la obesidad.

 

Diagnóstico de la obesidad

El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos. Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2).

En el caso de los adultos, la OMS define el sobrepeso cuando el IMC es igual o superior a 25; y la obesidad si el IMC es igual o superior a 30.

El IMC proporciona la medida más útil del sobrepeso y la obesidad en la población, pues es la misma para ambos sexos y para los adultos de todas las edades.

Sin embargo, hay que considerarla como un valor aproximado porque puede no corresponderse con el mismo nivel de grosor en diferentes personas.

 

Tratamiento de la obesidad

La mejor forma de tratar la enfermedad es detectándola precozmente en los pacientes en los que a partir de los 20-25 años comienza a cambiar el peso.

Una persona obesa debe ser considerada como un enfermo crónico que requiere un tratamiento a largo plazo, con cambio de las normas alimentarias, de los hábitos de conducta, el ejercicio físico y terapia farmacológica.

Es necesario consolidar la pérdida de peso a largo plazo, una persona obesa no debe perder kilos sino grasa, con pérdidas pequeñas y duraderas que impliquen una rentabilidad metabólica.

En algunos casos, los médicos pueden recomendar además de cambiar la dieta y realizar ejercicio físico, completar el tratamiento con fármacos, administrados con una dieta moderadamente hipocalórica y equilibrada.

 

Prevención de la obesidad

Limitar la ingesta energética procedente de la cantidad de grasa total y de azúcares.

Aumentar el consumo de frutas y verduras, así como de legumbres, cereales integrales y frutos secos.

Realizar una actividad física periódica (60 minutos diarios para los jóvenes y 150 minutos semanales para los adultos).

Reduciendo el contenido de grasa, azúcar y sal de los alimentos procesados.

Asegurando que las opciones saludables y nutritivas estén disponibles y sean asequibles para todos los consumidores.

Limitando la comercialización de alimentos ricos en azúcar, sal y grasas, sobre todo los alimentos destinados a los niños y los adolescentes.

Garantizando la disponibilidad de opciones alimentarias saludables y apoyando la práctica de actividades físicas periódicas en el lugar de trabajo.

 

Estadísticas

Estos son algunos datos o cifras importantes acerca de la obesidad:

  • La obesidad puede ser clasificada como leve (del 20 al 40 % de sobrepeso), moderada (del 41 al 100 % de sobrepeso) o grave (más del 100 % sobrepeso).
  • La obesidad es grave en solamente el 0,5 % de las personas obesas.
  • Algunos investigadores sugieren que la influencia genética contribuye en un 33 % aproximadamente al peso del cuerpo, pero dependiendo de cada persona.

Viviendo con obesidad

La obesidad puede disminuir la calidad de vida general. Es posible que una persona obesa no pueda hacer cosas que antes hacía, como participar en actividades placenteras.

Las personas obesas incluso pueden sufrir discriminación, depresión o aislamiento social.

Esta condición puede provocar otras complicaciones muy serias, como la aparición de algunas enfermedades cardiovasculares, trastornos del aparato locomotor, cánceres o diabetes.

Si presentas síntomas, o tu peso está saliéndose de control, te recomendamos que visites a tu médico de confianza. Recuerda que lo más importante es cuidar de tu salud y calidad de vida.

 

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